domingo, 3 de septiembre de 2017

Viaje a Galicia.





Mi mujer y yo tuvimos el honor de ser invitados desde La Coruña por mi antiguo compañero de trabajo y amigo, Pepe López, a los actos de presentación del árbol genealógico de su familia, que había ultimado tras largos años de investigación y que tendrían lugar en Palas de Rei (Lugo), lugar de origen de la misma.

Como yo había estado implicado muy directamente en la creación de una obra de ese tipo por línea materna y continuaba con los trabajos de la línea paterna, esa curiosa coincidencia, sumada a la amabilidad y sinceridad de su ofrecimiento, nos motivaron para aceptar la invitación.

También asistiría desde Barcelona otro común amigo y antiguo compañero de trabajo: Emilio Fernández, gallego de nacimiento; un reencuentro que me alegraba.

Así que el 26 de agosto de 2016, día previo a la celebración del evento, viajamos en tren desde Sevilla a Lugo, previo transbordo en Madrid. En Lugo estaba previsto que nos recogieran  para el traslado al pueblo.

A la llegada vivimos unos momentos de incertidumbre, pues nadie nos esperaba y tanto mi amigo como su amable mujer, Mª Jesús, no respondían a nuestras llamadas por teléfono.

Poco después apareció para recogernos en coche una simpática joven, Silvia, allegada a la familia, quien nos informó de la fatal coincidencia del reciente fallecimiento de una hermana de mi amigo, por lo que estaban en el funeral. Aún así, ya presentes muchos asistentes, incluso parientes llegados desde Argentina y Paraguay, no había posibilidad alguna de suspender las actividades.

Previo al alojamiento en Palas de Rei, fuimos atendidos con suma amabilidad tanto por Silvia como por sus padres y otros asistentes del acto.


Ya esa noche asistimos a la concurrida y bien abastecida cena que mi amigo organizó en la casa matriz de campo que conservan él y sus hermanos, donde nacieron y se criaron, conocida en el entorno por la Casa de Seixas de Lamaboa, situada cerca del municipio en dirección a Lugo.
Tuvimos así la oportunidad de conocer y conversar con los familiares más cercanos y algunos de los llegados desde Argentina y Paraguay, resultando una animada y grata velada.


En este caso no puedo por menos que añadir un recuerdo por otro común amigo y antiguo compañero, Paco Díaz Anero, fatalmente fallecido poco tiempo atrás en Ferrol; recuerdo que me evocaron dos cuadros por él pintados, colgados de una pared del salón, uno de los cuales expongo. Paco, además de su trabajo habitual, destacó en el arte de la pintura.



La presentación, el sábado día 27, tuvo lugar desde media mañana en el Polideportivo de la localidad. La admirable obra abarcaba a 33 ramas familiares y se remontaba nada menos que hasta principios del siglo XVII, por lo que era tan extensa que fue preciso exponerla en numerosos paneles colocados en las paredes, aparte de utilizar fotografías y modernos medios de proyección para facilitar su comprensión.


Siguió un almuerzo dentro del mismo Polideportivo para los más de 200 asistentes, con productos típicos de la tierra entre los que no podía faltar el pulpo a feira, terminando con la tradicional queimada de aguardiente. En la foto de arriba,  en primer lugar a la derecha, Pepe López, , seguido de su mujer, María Jesús.

La tarde estuvo animada por un grupo de gaitas, junto con bailes y canciones gallegas interpretadas por tres jóvenes traídos desde La Coruña.

A continuación, los cabezas de familia de Buenos Aires y Paraguay pronunciaron emotivos discursos y una prima de Pepe, Ana Vila, recitó poesías en castellano y gallego de un libro por ella publicado. En resumen, todo un éxito de organización y confraternidad.

Más adelante el acto filmado en el Polideportivo fue subido a You Tube, donde se puede acceder indicando: ÁRBOL PEPE PALAS DE REI 2016.


A la mañana siguiente, o sea, el día 28, nos llevó Silvia para despedirnos de nuestros amigos y nos encontramos con la comitiva principal en un campo próximo al Polideportivo. Tuvimos la suerte de llegar a tiempo de presenciar la ceremonia de nombrar Cabaleiro de Honor de la Asociación Cabaleiros de Ulloa, a uno de los familiares argentinos: Gabriel, aficionado a los caballos. En el acto había varios socios, entre ellos Norberto, hermano de Pepe, en su día presidente de la asociación y que cedió a Gabriel un caballo blanco, que montó ataviado con la capa de la Orden de Santiago. Luego le entregaron la placa acreditativa. Presenciamos por tanto una ceremonia vistosa ambientada en la Edad Media.

Después de concluido ese acontecimiento, fuimos invitados a tomar unos aperitivos en el restaurante del motel La Cabaña, allí cercano. Finalmente nos despedimos, quedando agradecidos para siempre a nuestros amigos y anfitriones por su hospitalidad gallega.


Como ya habíamos pensado aprovechar la ocasión para disfrutar del placer de viajar una vez más por Galicia, de nuevo la amable Silvia se ofreció para acercarnos con su coche a Lugo, donde habíamos reservado hotel.

Gozamos el ambiente apacible del mediodía de un domingo y de la calidad del tapeo al aire libre que ofrecen numerosos bares y restaurantes localizados en determinada zona del centro de la ciudad, como la Plaza del Campo y las calles de La Cruz o Rua Nueva.

Como en el centro se encontraba el hotel, paseamos además por otras de las limpias calles intramuros, nos acercamos a la amplia Plaza Mayor y contemplamos los monumentos del entorno, algunos de bella arquitectura.


Por la tarde caminamos por lo alto de todo el perímetro de sus murallas romanas. Merece la pena estudiar con mayor profundidad esta gran obra de ingeniería, declarada patrimonio de la humanidad, que yo no detallo por no hacer ya tedioso el relato.

El recorrido supera los dos kilómetros, pero resulta cómodo porque todo el suelo es llano o apenas presenta algún suave desnivel y está cubierto de gravilla. Nos impresionó la anchura de los muros, concebidos para la circulación hasta de carros, los cuales podrían cruzarse sin dificultad alguna.

El ambiente de noche era muy tranquilo, pero más bien hacía frío, hasta el punto de que después de cenar en un restaurante cercano al hotel, no nos fue posible, como habíamos previsto, sentarnos en la terraza de éste situada en la sexta planta, para recrearnos con las vistas de la ciudad iluminada.


El lunes 29 tomamos el tren con destino a Orense, donde llegamos poco antes del mediodía. Durante el trayecto disfrutamos contemplando el bello paisaje verde y montuoso.

Como es habitual en los veranos de esa ciudad del interior de Galicia, que al igual que Lugo visitaba por segunda vez, la temperatura era calurosa. Aún así, paseamos por toda la armoniosa y bien edificada parte central hasta llegar a la Plaza Mayor, la Catedral y las famosas fuentes termales llamadas Las Burgas, donde brotan las aguas a casi 70 grados. Después del paseo almorzamos en la terraza de uno de los restaurantes de la zona.


Por la tarde dimos un largo paseo hasta el monumental puente romano sobre el río Miño. Desde arriba divisamos en la ribera una pequeña y concurrida playa.

Antes de recogernos, cenamos con tranquilidad y con agradable temperatura en una de las terrazas cercanas al hotel.


El martes día 30 retornamos a Sevilla por el mismo medio de transporte que a la ida, dando así término a un viaje imprevisto, pero que al final nos resultó emotivo, placentero e inolvidable. 

7 comentarios:

  1. Normal. Quien te conoce te aprecia, vayas donde vayas dejas huellas.
    Me encanta lo del nombramiento del caballero.
    Se lee que estuvo muy bien esos dias.
    A seguir disfrutando.
    Besos.

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    1. Pues sí,hija, hasta que nos sea posible seguiremos disfrutando con los viajes. Solo espero que algún día lo puedas hacer.
      Besos.

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  2. El 3-9-17, mi amigo Pepe, responde por correo electrónico, comentando que todo lo comentado y las fotos expuestas son muy de agrado de él y de su mujer.

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  3. Un viaje muy interesante, pues vivisteis variedad de acontecimientos en pocos dias.
    Me alegra que el trabajo de realizar el árbol genealógico se este haciendo popular en las familias. Aunque esta celebración estuviese acompañada de un triste suceso.
    Al mismo tiempo se ve que disfrutasteis de muy buenos momentos y con buena gente.
    Preciosos paisajes y bonitas fotografias.
    Besos.
    Sharon

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    1. Pues si, sobrina, un viaje más que disfrutamos en todos los sentidos.
      Besos.

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  4. He escrito un testamento pero se ha borrado todo. Pero no dejar de reuniros con buenos amigos y disfrutar todo lo que podáis. Un beso.muy fuerte.
    .

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    1. Pues ya me hubiera gustado leer ese "testamento", pero esas cosas pasan, te "jartas" de escribir y se borra. En rebeldía te niegas a repetir.
      Cuando tengáis ocasión os recomendamos hacer un recorrido por la plácida Galicia.
      Este año a tocado Italia. Todo resultó inolvidable después de varios contratiempos, que nos convirtieron el viaje casi en una aventura. Ya lo contaré.
      Abrazos.

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