miércoles, 15 de mayo de 2013

Endoscopia



Es esta una entrada imprevista, extraña a la trayectoria de este blog, pero que considero oportuna incluir, por si mi caso sirve de experiencia y remedio a otras personas que puedan sufrir la misma dolencia. Se trata de un reciente quebranto personal de salud poco habitual, al menos yo no conocía ningún antecedente, que paso a relatar a continuación.

Al mediodia del pasado viernes día tres, me deleitaba yo comiendo un exquisito puchero, que llamamos en Sevilla a una combinación de sopa de fideos con algunos garbanzos como primer plato, y un segundo con la popular pringá.  En ese caso, ésta última estaba compuesta por carne de ternera y de pollo, tocino y jamón. La estaba ingiriendo cuando noté unas repentinas molestias al beber y unas náuseas  que me precipitaron a vomitar.

Desde ese preciso momento comenzó mi suplicio y la preocupación de mi mujer, que persistió hasta el martes día siete, cuando recurrimos al Servicio de Urgencias del Hospital Virgen del Rocío. En todo ese tiempo no pude ingerir ningún tipo de alimento, incluso el agua era vomitada. Al final solo toleraba unas pequeñas dosis de agua con limón y bicarbonato, pero siempre sufriendo un dolor en el esófago que se extendía hacia el lado izquierdo. La visitas previas al médico de urgencias del centro médico que me corresponde o al titular de familia, no sirvieron de nada. Durante esos días sufrí el martirio del hambre, la sed y el dolor.

Desde que nos personamos en el Virgen del Rocio fuimos tratados con amabilidad y eficiencia por parte de su plantilla, desde la persona que nos atendió en Admisión hasta los médicos protagonistas de mi cura. Cuando me atendió el especialista en aparato digestivo y respondí a sus preguntas, ya intuyó de qué se trataba. Me dijo que había corrido un serio peligro e inmediatamente solicitó una analítica de sangre, que me pusieran una vía intravenosa y me hicieran una radiografía de la parte superior del cuerpo. Recibidos los resultados dictaminó que me hicieran una endoscopia.

Conocido el informe, en la sala de endoscopias me recibieron amablemente y con humor: ¡Vaya con el jamón! y seguidamente me tumbaron de lado en una camilla y una enfermera me anestesió la garganta con un aerosol. Bueno, me dijo que sabía mal, pero que no me iba a dormir, solo quedaría un poco "atontolinao", a lo que respondí que ese era mi estado habitual, por lo que riendo me contestó que entonces sería necesario aplicar una dosis mayor.

Se personó un cirujano antes de que me introdujeran la sonda por la boca para dirigir la operación, quien de nuevo me consultó los detalles y desde cuando estaba así. Cuando le dije que desde el pasado viernes, porque apuré al máximo para darle a urgencias su sentido, me respondió que ¡eso era una urgencia! y que corrí el riesgo de una perforación de esófago y hubiera entrado en estado crítico. Triste recuerdo y experiencia, ya que mi nietecita Victoria falleció en el 2011 a los ¡20 meses! por fisuras en el esófago en una prueba quirúrgica

¡Que adelantos! Comenzó el sondeo y yo veía en pantalla la exploración interna y cómo un bolo alimenticio me obstruía el estómago, tuvieron que extraerlo por la boca en tres molestas y seguidas sesiones. En la última, si una enfermera no me coge las manos me saco el aparato de la boca. Nada más terminar me dijeron ¡ya puedes hacer vida normal!. Me sentí renacer. Supongo que si a quienes continuan dormidos tras una operación trasladan siempre a la llamada sala de despertar, a mí que solo estaba "atontolinao", me llevarían a la de "desentontolinar". Pasó por allí el cirujano y me salió de dentro decirle: ¡Son ustedes unos artistas!.

Enseguida entró mi mujer y fue emocinante, pues después de varios días de sufrimiento con esos síntomas toda la familia pensaba en un caso de gravedad y al final todo quedó en una larga pesadilla. La parte positiva es que perdí casi cuatro kilos por la forzada dieta y que me vi en pantalla el esófago, el estómago y hasta el duodeno, órganos todos que no precisan reparación. De negativo tiene que ahora como bajo vigilancia intensiva, cada vez que pruebo bocado, mi mujer salta con un: ¡Mastica!. Sí, ya tengo cuidado, porque no apreciamos el martirio que significa no poder beber ni un vaso de agua a gusto, que fue lo primero que hice cuando tuve ocasión.

En la página WEB de Virgen del Rocio hice constar nuestro agradecimiento, porque entiendo que lo mismo que se denuncian (y debe hacerse) los casos de incompetencias médicas, también es justo elogiar la profesionalidad, como ha sido el caso de mi estancia e intervención allí.

37 comentarios:

  1. Maria Babatelina15 de mayo de 2013, 1:47

    Me alegro mucho que todo quedara en un susto. Por los 4 kilinos no te preocupes, dieta rica en Cruzcampo fresquita y jamón y los recuperas rápido.
    Un abrazo muy muy fuerte

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    1. En un susto, el suplicio de esos días, y la molestia de las endoscopias, algo tolerables las dos primeras, pero terrible la tercera. Tu conocerás esos trabajos. Pero como les dije, fueron unos verdaderos profesionales, unos artistas.
      Sí, el peso que se pierde en esos casos se recupera rápido, de hecho ya he vuelto a mi estado anterior, ayudado por la Cruzcampo, por supuesto.
      En cuanto al jamón aún no he vuelto a comerlo, pero lo haré, no tengo miedo pues se que con la grasita se desliza suavemente después de saborearlo, pero eso sí, el del cocido se hace hebras y a ese le he cogido respeto. Lo trituraré bien previamente.
      También un fuerte abrazo.

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    2. María Babatelina15 de mayo de 2013, 16:06

      Se me olvidó comentarte que lo de " eres un artista " ha sido el mismo comentario que le hizo tu primo a "su digestólogo" hace una semana, cuando fue víctima del endoscopio.
      A mi me sonó a corrida de toros, pero luego, me dió por reirme. Debe ser cosa de familia...eso y lo del bolígrafo en la camisa, ja, ja!

      Un beso

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    3. La denominación artista será por recuerdos ancestrales, pues como sabes, los campesinos, que eran mayoría en el pueblo de Campillo de LLerena, supongo que como en todos los extremeños, llamaban "artistas" especialmente a los herreros y carpinteros, en vez de, artesanos. De todos modos, estoy seguro que, en este caso que curiosamente ha ocurrido, tanto tu padre (mi primo) como yo, hemos empleado tal califitativo por agradecimiento y admiración.
      En cuanto al bolígrafo es cierto, incluso tengo problemas para conseguir camisas o polos con bolsillo arriba, para portarlo habitualmente. Pero luegor esulta que es útil en y no solo para mi. Los amigos y familiares ya ni preguntan, lo cogen sin más en numerosas ocasiones.
      ¿ Ha quedado bien informada mi niña?
      Un beso.

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  2. Vaya, me alegro que la cosa haya salido bien. Bueno es tener conocimiento de todas las cosas raras.

    A un compañero le hacían cada dos por tres endoscopias porque le salía una membrana en el esófago que se lo taponaba. Él, ya experimentado, exigía que lo durmieran porque era incapaz de soportarlo (decía que creía que le iban a volver el estómago de revés).

    Muchas gracias por contar la experiencia.

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    1. Muchas gracias.
      Espero que a ese compañero le hayan resuelto de forma definitiva el problema esofágico. Sí, las endoscopias son molestas, aunque en mi caso, de las tres solo fue la última la que me resultó casi insoportable. Tal vez al principio, cuando vi de que se trataba de algo remediable (no me dirían nada hasta asegurarse) la alegría mitigó el sufrimiento.
      Afectuosos saludos.

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  3. Vaya tito, no tenia ni idea. Me alegro mucho que todo haya salido bien. Por cierto, que una alternativa mas segura para esa famosa "pringá" puede ser transformarlas en unas fabulosas croquetitas, seguro que así no tienes problemas!! Un fuerte abrazo

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    1. Muchas gracias.
      Hombre está bien eso de las "croquetitas de puchero", pero también es muy apetitoso ver la "pringá" y comerse con pan "tos" los ingredientes, incluso el tocino sirve de elemento deslizante. Eso sí, si añado jamón otra vez tendré sumo cuidado porque se hace hebras y seguro que tuvieron mucho que ver con el atasco.
      Un abrazo.

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  4. Manolo, me llevé una gran alegria al.saber de que se trataba. Menos mal que solo.ha sido.un sustazo y vuelves a hacer vida normal. y ahora a seguir disfrutando de la rubia fresquita.un abrazo grande! Lucy.

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    1. Muchas gracias Lucy.
      Sí, ya viste que el sábado en la comunión de mi amigo el "ALMIRANTE" Alberto la cerveza me fluía sin problemas por el esófago. Lo pasamos muy bien.
      Besos.

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  7. Pues nos alegramos de que todo quedase en un susto. Nos lo dijo Manolo, este fin de semana. Un saludo

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    1. Muchas gracias Fernando. Sí, afortunadamente todo quedó en el sufrimiento de varios días y la sesión de endoscopias. Supongo que antes de contar con estos modernos medios, la solución más expeditiva no sería otra extraer a cuerpo abierto.
      Ya veo tu blog. Ultimamente con la imagen de la temible víbora hocicuda o alicante, término este último mal empleado para referirnos a la culebra de herradura, según me aclaraste hace tiempo.
      Un abrazo. Saludos a toda la familia. Besitos para Avril.

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  8. Bueno tío otra aventura más. Las hay amables y como ésta desagradable, pero que también forman parte del paisaje vital de cada paisano.
    Pasado el susto, a seguir con humor...
    Julio , tu sobrino.

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    1. Eso es lo que procuro, seguir con humor, aunque sea "atontolinao".
      Besos a toda la familia.

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  9. Amigo Manolo: Acabo de leer en tu blog la peripecia y paso a comentarte porque bien parece que estabas contando mi reciente historia que paso a narrarte por si tienes a bien leerla.
    Yo llevaba años con ese problema, cuando comía algo duro, jamón, carne de ternera, algunos pescados..., al tragar se me formaba un nudo en la entrada del estómago, el cardias. Dejaba de comer y poco a poco se iba pasando , y así hasta la próxima.
    Hace un par de meses, febrero más o menos, yo disfrutaba , como tú de un cocido. Me comí los garbanzos y al comer la pringá precisamente un trozo de jamón se quedó atascado entre el esófago y el cardias, dejé de comer para ver si pasaba como otras veces, pero ahora no se quitaba. Cada vez que bebía un poco de agua la echaba fuera porque no entraba en elestómago. Al día siguiente fui al hospital a Jerez y tras varias pruebas me sedaron y sacaron el trozo de jamón. Como te digo este problema lo he venido padeciendo de años atrás, El médico me dice que eso es una estenosis y que la solución es una sencilla intervención consistente en una dilatación del esófago en su entrada al estómago por medio de un balón neumático, es decir abrir un poco para permitir el paso de la comida.
    El dia 11 de abril, me ingresó para hacerme la intervención, y al dia siguiente, después de estar en observación doce horas, me dio el alta. Hoy hace ya algo más de un mes y no he vuelto a tener ningún problema, como cosas que antes tenia que tener muchísimo cuidado, aún lo hago con miedo pero lo voy superando poco a poco. Hoy me he comido unos calamares fritos sin problema alguno y eso era algo que siempre me producía el atasco.
    Mira por donde , te he colocado la batallita al haber visto tu caso.
    No sé si conoces a un médico anestesista de Virgen del Rocío que es de Campillo, Pablo Eugenio Fernández.
    Seguiremos en contacto.

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  10. Por supuesto, he leido tu historia completa y con sumo interés. ¡Que coincidencia!. Lo que ocurre es que en tu caso ya "llovía sobre mojado" y sabías de que iba el tema, pero en mi caso surgió de forma fortuita y una sola vez en la vida, lo que motivó que soportara unos días de padecimiento y que la familia se preocupara pensando ya en algo grave, que pudo surgir caso de perforación del esófago.
    Me alegro que estés bien y he pensado hacer un "copia y pega" para añadir esto a las respuestas a mi blog, pues biene ideal como complemento. Salvo que opines lo contrario.
    Un abrazo.

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  11. Naturalmente que, si quieres, puedes hacer el copiar y pegar para poner en tu blog
    En realidad estos tres últimos comentarios provienen del los recibidos en el día de hoy de mi amigo y paisano Ismael Moreno de la Cruz, quien sufrió un caso parecido y creo que viene bien incluirlo aquí como complemento.

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  12. .
    En acciones como esta, los médicos, en vez de batas blancas deberían vestir monos azules como los que trabajan en un taller; ¿no es nuestro cuerpo un campo donde practicar la fontanería, electricidad, chapa y pintura? En el fondo, tu atasco no fue otra cosa que una avería que debió resolver un varillero.
    :-)

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    1. Veo en la realidad y en las películas que los médicos, al menos en los quirófanos, usan con más frecuencia las batas de color verde. En cualquier caso, si lo mio era cuestión de un varillero, le hubiera pedido hasta hasta de rodillas, que hubiera hecho la labor por el orificio donde comienza la digestión y no por donde se expelen los residuos.

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  13. Otra experiencia mas. sin comentarios.....

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    1. Sí, una experiencia por la que nadie quiere pasar.

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  14. TITO ME ALEGRO DE QUE AYAS SALIDO DEL SUSTO TAPONERO.
    ESPERO DE QUE TE SIRVA DE EXPERIENCIA Y NO ABUSES DE LAS GRASAS.
    QUIEN HA SIDO MORDIDO POR UNA SERPIENTE, TIENE MIEDO DE UNA CUERDA.
    (DICHO JUDÍO).
    SALUDOS FAMYLI.

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    1. Tus ancestros siempre fueron muy listos.
      A mi lo que me da miedo es la corriente elétrica. Me da calambre hasta una guita.
      Besos.

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  15. Qué fuerte!!! Pero que muerte más sabrosa " por un trozo de jamón"jajaja. Sabes que la actriz Luisa sala( antigua a más no poder) comiendo en un restaurante se le atragantó un trozo de carne y murió asfixiada en el acto?. A mí me ha pasado algunas veces, cuando he estado resfriada, que la comida, sea la que sea, se me ha atragantado a causa de las balsas y las he pasado moradas (o de otro color)lo mismo da. La carne, casi la he descartado de mis alimentos. Besos para ASUN.y para comer ponte la dentadura, chico jajaja.

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    1. Recuerdo el caso de Luisa Sala, pero fue porque, en ese caso carne, pero pudo ser cualquier otro alimento, se le pasó a la tráquea y se axfisió, porque nadie supo hacerle ese "apretujón", no recuerdo como se llama, para que la arrojara, o no fue posible o es que ese dia estaba "apuntá en la pizarra de la otra vida".
      Vamos a ver..., vamos a ver... El buen jamón ibérico no creo que sea peligroso, su misma "grasita" lo hace deslizarse por el esófago después de un buen saboreo, pero caso contrario sí, produciría una muerte sabrosa, pero prefiero otra mejor: A la que se refiere Federico García Lorca, en la Casada Infiel, cuando dice... Montado en potra de nácar, sin bridas y sin estribos... ¡Ahí es ná!

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  16. Bueno pues el relato de tu amigo y de su dilatación me han traído ciertos recuerdos... y lo que se ya que con ciertas edades si duele.... al medico!!!!

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  17. ¡Vaya! tú siempre viviendo experiencias de todo tipo,aunque este tipo de vivencias seria mejor no pasar por ellas.
    Acabo de leer todo tu relato, aunque ya me contaste ayer todo lo ocurrido, me hubiese gustado enterarme antes para preocuparme por tú estado.
    Pero aquí lo realmente importante es que tú te encuentres bien y recuperado, aunque "atontolinao" que a veces es un buen estado.
    Tambien mi aplauso a esa profesión tan digna de elogio.
    Recuerdo que mi padre tambien utilizaba mucho la palabra "artista" cuando alguien hacia bien su trabajo(a el se lo decian).
    Antes haciais referncia a la famosa maniobra de Heimlich,que realmente salva vidas,porque se sufriria muerte por asfixia.
    A mi me enseñaron,que no hay que ser rencoroso ¡pero menos con el jamón!
    Termino deseandote muchos años de salud (placenteros y autonomos) tu ya sabes. besitoos

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    1. Sí, ya he explicado que ese calificativo de "artista" para designar a un buen profesional, viene de nuestros ancestros campesinos extremeños que llamaban así a los buenos artesanos. Sin duda, tu padre lo era en su oficio de herrero. Lo había heredado.
      Esa maniobra de Heinlich se la hizo mi cuñado Eduardo a una señora en un pueblo de Huelva, pero eso es para evitar la muerte por axfisia, como le ocurrió a la actriz Luisa Sala, cuando un alimento se va por la tráquea. No fue mi caso.
      Cierto, en esta vida es conveniente en muchos momentos pasar por "atontolinao"
      Besos.

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  18. Vaya susto! A mi esto de los ahogos me da mucho miedo. Lo importante es que esta aqui para contarlo.
    Agradecidos con los grandes profesionales hay que estar siempre ya sean médicos o fontaneros.También hay pacientes y pacientes.
    Un beso muy fuerte
    Consuelo

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    1. Es curioso que los más asustados eran los familiares cercanos cuando veían que pasaba un día y otro y en lugar de mejorar empeoraba. Yo solo estaba centrado en el padecimiento y no pensaba en las consecuencias. Afortunamente todo se solucionó con un rato de sufrimiento, sobre todo con la tercera endoscopia.
      Por supuesto que los buenos profesionales deben ser elogiados, sea cual sea su oficio. Si he resaltado este caso es porque son abundantes las denuncias médicas como noticias televisivas, pero no escucho muchos casos de reconocimientos. Supongo que también los habrá.
      Besos.

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  19. Menos mal, que todo quedó en un susto con un final feliz.
    Por darle una nota de humor, te cuento que a mi perro Bruno le suele pasar de vez en cuando que como a ti, jajaja. Es tan ansioso con la comida que no mastica y la engulle hasta llegar a atragantarse y vomitar. Le he contado tu experiencia pero se ve que no entiende, el perrito sigue comiendo con tanta ansia que me veo un día de estos en le veterinario o llamando al fontanero para que lo desatasquen.
    Fuera de bromas me alegro que todo quedara en un susto, nos tienes que durar muuuuchos años!!!
    Un beso
    (Y mastica!!!)

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    1. Os dieron el timazo con vuestro perrito Bruno, más que un chihahua es un cervatillo, así que lo que teneis que darle de comer es paja y no tendría problemas de atragantamientos.
      Con la edad que ya cuento me ha pasado ¡una sola vez! y me he llevado broncas como si estuviera todos los días en urgencias. Tanto es así que nadie imaginaba el motivo, de ahí el sufrimiento de varios días.

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  20. Menos mal que todo salió bien. Mira que no ir antes...

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    1. Cierto, debí acudir antes pero, afortunadamente, aún llegué a tiempo y encontré a unos grandes profesionales.
      Gracias por el comentario.

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